Los Estudiantes
Futuro Esplendor
“Que vivan los estudiantes” canta Violeta Parra en su inmortal homenaje a los jóvenes universitarios solidarios, participativos, actores sociales que ella vio en su época. Seguramente conservan muchos atributos descritos en su canción, actualmente. Sin embargo, desde mi experiencia inmediata veo con cierta reserva estas cualidades, al menos en la mayoría de ellos.Actualmente aprecio en ellos una actitud de superioridad que no tiene la más mínima base, son una especie de ejército disperso actuando como si fueran dueños del mundo. Es comprensible que cuando jóvenes tengamos la impresión de que tenemos toda la vida por delante y que nadie nos podrá detener en la conquista del mundo, que nos sintamos como los refuerzos que necesita el sistema y como renovadores de una estructura anquilosada. Pero los jóvenes tienen un imaginario muy fértil y una idea de si mismo sobredimensionada, noto en nuestra juventud estudiantil o al menos con parte de la que me toca compartir día a día, muchas de las peores características de sus progenitores: prepotencia, desprecio, ignorancia, conformismo y servilismo. Por otra parte ellos creen que seguir una carrera es el pasaje asegurado para el éxito y se transforma en el objetivo que copa sus vidas, quizás sea parte del implante que se les hace a temprana edad y que los convierte en unos desenfrenados corredores por el éxito. A veces me dan un poco de tristeza por que al final del camino universitario sabemos que no todos obtienen los logros que esperan, algunos se mantienen bien, estables, pero nada más, otros alcanzan notoriedad en el campo donde se desempeñan y a muchos definidamente les irá horrible, tendrán que buscar trabajo en otras labores, serán conductores de carros de metro, operadores de un call- center o corredores de propiedades, probablemente pasadores de libros, etc.
Muchos jovencitos, parecen verdaderos viejos chicos, con la piel lozana, las carnes apretaditas o la barbita finita, pero con un carácter de los mil demonios y una voz de mando que me hace augurar una generación que continuará con el despotismo imperante. Ellos bajan del cielo hasta el mesón de circulación como verdaderos semidioses que no se dignan ni a saludar y ni siquiera a mirar a los ojos al modesto funcionario que va a atenderlos en sus requerimientos. En ese momento es cuando uno se acuerda del arsenal de tácticas obtenidas en los cursos de Servicio al Cliente, como la “educación de usuarios”, por ejemplo, una especie de pomada mágica que convertirá a los demonios (perdonen por usarlos de esta manera) en ángeles, pero en sus mentecitas subsiste invariablemente la idea de que el funcionario siempre será una especie de personaje menor, que por algo se quedó atendiendo un mesón, porque no le alcanzó para nada más, es la antítesis de lo que “yo represento para mi y para la sociedad, soy un futuro profesional, (no importa de que clase), pero profesional al fin”. Muchos llegan como si estuvieran comprando algo en un almacén, quieren se les atienda rápido y que encuentren todo lo que ellos piden en el momento, no importa que el modesto funcionario tenga a cinco o más jóvenes delante de él, siempre aparecerá la mano amiga por detrás de todos pasándote un montón de libros, no importándole que no sea su turno todavía, los estudiantes son gente del futuro y como hombre o mujer del futuro están apurados y tienen cosas más importantes que hacer que el resto.
Los estudiantes en general, desconocen bastante el sistema bibliotecario, para muchos es una especie de bodega donde se almacenan los libros y las personas que atienden una especie de auxiliares que están a su servicio y cuando uno da una explicación más técnica de porque no se encuentra un libro o que la búsqueda de un título estuvo mal hecha etc., te miran como se estuvieras hablándoles con un lenguaje estrambótico y ridículo, no creyendo que una actividad tan simple (para ellos) pudiese tener algunas complejidades.
Por otro lado, he recibido comentarios de personas ligadas a la docencia acerca de una considerable inclinación a la indolencia por parte de nuestros jóvenes quienes no muestran demasiado interés por profundizar en las materias o ir más allá de lo que se les enseña, en este sentido hay cierta contradicción en el discurso que representa a una juventud más capacitada quienes poseen todo un cargamento de información en el cuerpo. “Yo estudio Psicología no puedo haber pedido un libro que se llame “Viejos y jóvenes, jamás” me espetó una alumna cuya carrera ya estaba próxima a terminar, lo que podía deducir de sus facciones ya no tan infantiles, ni carnes tan firmes y con un carácter definitivamente definido, una profesional en ciernes. “Es un libro Unamuno” le contesté. “Me interesa Unamuno, pero no le he pedido nunca” respondió sorprendida, cambio su tono despectivo anterior con respecto al título al enterarse que era del insigne español.
Bien, no quiero que crean que hay resentimiento en mis palabras, yo también soy estudiante, creo que aún soy joven (¿o no?) Ustedes decidirán si se ha apoderado de mi un complejo de inferioridad terrible o si coinciden conmigo en algo. Es un tema muy extenso y solo he pretendido expresar algunas ideas. Quizás y pensando en forma benévola y como la tía o abuelita regalona, los jóvenes respondan a un entusiasmo genuino por acabar con lo que ellos consideran una generación de profesionales mediocres, corruptos e ineficientes, pasándoseles un poco la mano en su trato con los demás, pero lamentablemente van encaminados hacia el mismo destino. Este tema también tiene dos caras, yo solo muestro una, también los jóvenes poseen cosas positivas, en otra ocasión hurgaré en ellas. Aunque la mayoría abruma.


6 Comments:
metrosucursales@cdr.cl
como estay lokin??
Pablo Acosta
¡ Bravo¡ Mis felicitaciones Pasador de libros, coincido plenamente contigo,y no hay complejo de inferioridad señores, pa´na´señores... te lo digo también por mí experiencia detrás de un mesón...
esta crítica que tú haces a los estudiantes o generaciones de "hoy" como se ven y se enfrentan es muy cierto lo que tú dices ,son muy distintos a los estudiantes de ahora, quizás son otros tiempos , sí es verdad, pero esos tiempos u otras generaciones eran más enriquecedoras como personas, y no tan light como lo son ahora que creyendo que con un título universitario están listos, pués se equivocan, Aiós Pasador...
Bien, yo les hablaré un poco de las dos posturas, mmm. Día a día nos bombardean con cosas que debemos estudiar, si antes nos gustaban las terminamos odiando, dejamos de leer novelas que nos gustan tanto,porque no hay tiempo para nada libre, y cuando tenemos que estudiar y nos piden un libro que no está, entramos en pánico, porque justamente teníamos ese tiempo para poder conseguirlo, porque en 5 minutos más es la hora del almuerzo, la media hora de almuerzo, y nos debemos juntar con un grupo un rato porque después nos toca otro grupo y así. Entro en defensa de los estudiantes de que es complejo no encontrar, que esté prestado o que extrañamente se haya perdido un libro. Digo extrañamente, porque uno honestamente lo devolvió creyendo que lo volvería a ver, pero no aparece más en su vida. Yo estudio Psicología mi objetivo es ayudar a la gente, hablo con todo el mundo y considero a todas las personas iguales a mi, pero a veces estoy sobreexigida, siempre trato de saludar, porque se que hay una persona delante de mi, pero con mucho dolor a veces mi mente está tan llena de cosas que voy directo a lo que necesito, por mis nervios también, aunque es algo que odio no saludar. Feliz me quedaría conversando, feliz esperaría a que el libro volviera algún día, porque todos cometemos errores. Pero sí también existe lo otro, yo lo se, y es algo que está pasando en el mundo de hoy, algo muy triste porque a las personas les da miedo perder un pedacito de su yo dándoselo a alguien, piensan que se van a quedar sin nada. Total que puro miedo, temen que hablando con alguien que trabaja en su universidad los miren mal o no los admitan en su círculo.Creo que lo principal, lo que hace avanzar o retroceder al ser humano es el miedo.
Espero haya servido para aclararte un poco Pasador
Que estés bien.
Ya pus los fans estamos esperando una nueva aventura Don Lorenz!!!
A cada línea me sentía identificada!!! veía pasar a varias de las personas que conosco y con quienes trabajo; sin embargo en más de una oportunidad incluso me acordé de antiguos colegas que con estas "quequeñas cuotas de poder" se creyeron imprescindibles y resulta que no lo eran tanto... jejeje justicia divina dicen.("Colegas" podría ser también un buen sinónimo de compañeros, aunque suena de buenas a primeras quizás a compañeros más distantes)
Sería todo por hoy.
buenisimo ensayo..
q mas decir...
llevo ocho años en la U...y comparto con tu postura...me opongo a ser un "privilegiao" o una "elite"..soy un loko como todos...¿q mas quieren?...no deseo convertirme en la mierda profesional...
Saludos
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