Amigos de la biblioteca I
Cabellos Dorados
La primera vez que hablé con Anna, me relató -con ese deleite e histrionismo que se distancia marcadamente de la mesura y cortedad que nos caracteriza- la trama de un libro llamado “Mi Amado M.r. B”, cuyas alusiones al peruano Jaime Bayly eran rotundas para Anna, al igual que la relación entre el autor del libro y el insigne antes mencionado. Sus ojos claros casi se salían de su lugar cuando nombraba las distintas escenas y anécdotas de la novela que implicaban a ambos hombres en esta historia pasional. ¿Juega Bayly con su ambigüedad sexual para mantenerse en el tapete, en el escenario del mundo poli-sexual?Anna no solo tiene empatía literaria con el tema homosexual; muchos de “sus hijos” también lo son. Pareciera que toda persona de “mundo” o con una cuota de apertura y snobismo que se respete, tiene predilección por el “gay power”. O ¿será que en el mundo gay, realmente hay menos hipocresía, menos pacatería y finalmente los sentimientos amistosos son más genuinos? A todos nos queda la duda de cuanto es el grado de moda o verdadero valor en las relaciones entre heteros y homosexuales, pero sin duda hay muchos, como Anna, que logran una armoniosa relación. Anna acoge a sus huérfanos y perdidos con un asombroso espíritu maternal, así como también a los que vienen de otros países a turistear y quieren ahorrar en alojamiento, ya que es una de las fundadoras de una organización dedicada a estos fines. Distintos jóvenes pernoctan en su departamento durante días y a veces semanas. Le ha tocado de todo, desde los que se pagan su comida y también la de ella, hasta los que vacían su refrigerador por la mañana dejándola en la pobreza absoluta; locos de atar, mañosos, gente “decente”. Aún así, Anna persiste en recibir permanentemente a distintos jóvenes de distintas nacionalidades. Ella se desvela, como una abnegada abuelita, “la yiddishe”, la madre judía, confeccionando cosas para sus invitados o para “sus hijos”, sus niños indefensos víctimas del Holocausto sexual y de identidad que les toca vivir. Al día siguiente llega en la mañana a la biblioteca a tomar su Cappucino vainilla con muffin de arándano acompañada de decenas de cigarrillos mientras lee un libro, escribe un artículo para un diario electrónico israelita o disfruta de una infaltable conversación con alguien que ha conocido en el lugar o con alguna persona que ha citado para reunirse en la terraza frente al parque. “He dormido tres horas en toda la semana”.
Anna no parece detenerse, las invitaciones a sus comidas son siempre generosas y nos reúnen en un ambiente diverso y cálido. En ellas uno puede conocer a personajes de distinta índole y nacionalidad, la última vez estuvimos con un productor de televisión con el que tuvimos una amena y chismosa conversación, yo lo bombardeaba con un verdadero cuestionario acerca de gente pública y a él no parecía molestarle en absoluto. Según este ameno anfitrión, “la gordi” como le dicen “cariñosamente” a un personaje de las altas esferas, hubiera estado felíz bebiendo borgoña y tocando guitarra, entonces le pregunté al susodicho si acaso él pensaba que nuestra “gordi” no había abandonado su espíritu hippie ahora que tenía que asumir un cargo de tanta importancia y lucir la tricolor a lo largo de todo el país, a lo que me respondió con un rotundo “no”.
Quedé gratamente impresionado cuando fui por primera vez al departamento de mis cabellos dorados. Más anti-yupie no podía ser, pese a su opción política conservadora y sus ancestros pinochetistas. Sin el menor atisbo de arribismo o exceso de consumo, mantiene su pequeño departamento en el barrio del Parque Forestal, punto neurálgico de la vida social santiaguina, que le permite además un fácil acceso a todos a sus “huérfanos”. Ni ella ni su familia celebran la navidad, sin embargo, mientras la mayoría de nosotros obedecía a las reglas básicas del consumo, Anna invitaba a cenar a su extraño vecino, el quedó medio trastornado luego de que su esposa lo dejara por el mejor amigo, llevándose consigo a su hija al extremo sur. Según el desdichado vecino, le había brindado”la mejor navidad de su vida”.
Anna asume a sus amigos como familia, lo que todos deberíamos hacer. Si bien “el núcleo tradicional” es fundamental, también lo son aquellos que verdaderamente hemos escogido para andar por este camino, para contar con su apoyo y cariño. Este fin de año volví a sorprenderme con el poder de la amistad, muchos jóvenes no brindaron con sus consanguíneos, sino con sus otros seres queridos, con sus hermanos libremente elegidos compartiendo las distintas soledades, inundando las calles céntricas con las botellas de champagne.
Ojalá este no sea un fuego artificial y que la biblioteca continúe permitiéndome establecer relaciones duraderas y profundas, además de un infaltable punto de reunión donde desatar las pasiones nocturnas, que el sigilo y mesura nos imponen a los pasadores de libros diariamente.


8 Comments:
Pero que rápida respuesta a los reclamos de las seguidoras. Y que personaje su amiga.
Saludos pasador, seguiré pasando.
Parece que cuando escribe sobre vinculos "verdaderos y profundos", la historia queda mejor escrita (interesante punto) ....me gustó mucho...
Saludos, desde lejos......
Con Anna tengo un encuentro pendiente en algún cafecito de Stgo, y ahora que sé de la impresión que otro (que la conoce personalmente) tiene de ella, voy con la certeza que conoceré a una hermosa persona, ya lo creía, cuando conversaba con ella por internet, pero cuando se ratifica por terceros la impresión que te dejá alguien esa impresión se dujeta mas.
Me ha gustado mucho esta oración: Ojalá este no sea un fuego artificial y que la biblioteca continúe permitiéndome establecer relaciones duraderas y profundas....
Pues que así sea!!
Sin duda todos los que conocemos a nuestra amiga tenemos la misma impresión que tan claramente la has expresado... Felicitaciones!!
shaaa guena jemte la anaa, yya tengo gana de conoserla pa qe nos tomemmo sus guena piscola
shiaaa
¿i a onde rechucha se jue pasaor?
cogollo
La Anna es la puerta a la tolerancia, hay que volver al espìritu del culto a una buena conversación, nos hace recordar que somos seres pensantes, agradezco conocerte...
Nacho
¿y cómo van las vacaciones pasador?
Saludos
Hola alo mejor ya no te acuerdas de mi pero nunca pude leer lo que tu escribías, eres un maestro y me gusto mucho tus escritos, y me alegro de encontrar tu Blog, pucha un gran saludo una personita que te conoció muy poco.
Pero te recuerda y le gusta tu escritura un beso y cuídate mucho (CFT UTM)
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